¿Variable o fija?
Esta es la pregunta que se le pasa por la cabeza a cualquier persona que está decidiendo hipotecarse. Siento decirte que aquí no vas a leer cuál es mejor. Eso si, voy a darte toda la información necesaria para que si en algún momento tienes que escoger, puedas escoger la que es mejor para ti.

Siempre he sido un gran fan de la justicia. En mi casa me peleaba con mi hermano si me tocaba poner la mesa dos días seguidos. Que injusto. Somos dos. Un día cada uno. Eso es justo.
Si tienes hermanos seguro que lo entiendes.
Al repartir la comida, o los vasos llenos de chocolate caliente también había momentos de tensión. Al que le tocaba el vaso más lleno estaba contento y el otro empezaba su sermón de la justicia.
Adri, ¿Qué tiene que ver todo esto con las hipotecas?
Mucho.
Si estás pensando en comprarte una casa e hipotecarte seguro que tendrás un jaleo enorme para decidir.
Voy a darte información.
La hipoteca fija. Es fija. Siempre pagarás lo mismo. Cada mes. Cada año. Siempre lo mismo. El precio no va a subir.
La hipoteca variable. No es fija. Pagarás dependiendo del índice de referencia escogido por la entidad más un diferencial que te marcaran ellos. Puede subir y puede bajar. Si sube, pagas más. Si baja, pagas menos.
Atento ahora viene lo bueno.
Tu elección dependerá de lo que necesites para estar tranquilo sabiendo que podrás devolver la hipoteca.
Si necesitas saber cuánto vas a pagar de hipoteca cada mes, sin importar si pagas más o menos que los vecinos, la mejor elección puede ser una hipoteca fija.
Si lo que quieres es la hipoteca que te hará pagar menos intereses de las dos, la mejor elección es una bola de cristal. Cuando sepas cómo variará el euríbor (índice al que se vincula el precio de la hipoteca) haces cálculos y escoges la que menos intereses te hará pagar.
Si lo que quieres es pagar un precio justo, la hipoteca variable puede ser tu elección. Siempre pagarás precio de mercado. Habrá temporadas que tendrás una cuota más alta, y otras que la cuota será más baja. Siempre pagarás lo que vale el dinero en el mercado más el diferencial contratado.
¿Entonces la hipoteca fija no es justa?
Depende de a quién le preguntes y de en qué momento la contrates.
Pongamos números para entenderlo mejor.
Supongamos que hoy el precio del dinero que nos van a dejar es del 5%. Contratas una hipoteca a ese precio durante 30 años. Se da el caso que a partir del quinto año el precio del dinero nunca llega a subir del 2,5%.
¿Qué pasaría? Que estarías los 25 años siguientes pagando un precio de 5 cuando en ese período el dinero vale la mitad. 2,5.
Para ti no será justo. Pero la entidad en la que contrataste la hipoteca estará encantada.
Si nos ponemos en el caso contrario. Contratas a 2,5 y luego sube a 5. Presumirás de la gran compra que hiciste y la entidad donde negociaste la hipoteca será la que lo verá “injusto”.
Conclusión
La hipoteca que debes escoger dependerá de cómo te sientas más cómodo y del riesgo que puedas asumir. No hay un tipo de hipoteca mejor absolutamente. Hay la mejor elección para ti. Una buena elección no solo depende de qué tipo de hipoteca se escoja, también depende de cómo planifiquemos nuestras finanzas para hacerle frente. Si necesitas una persona que analice tu situación y te informe de cómo te debes planificar para llevar a cabo una hipoteca de una manera segura, puedes contactar conmigo.

*Los puntos de vista y las opiniones expresadas de forma totalmente gratuita en este blog/web son personales y no corresponden necesariamente ni a las de la empresa con la que colaboro o he colaborado, ni a las de las personas con las que colaboro ni a las de mis compañeros de profesión. En ningún caso constituyen un asesoramiento.


